viernes, 15 de julio de 2016

La sombra, nuestra aliada.

Todos tenemos al menos una herida que sanar, y algo que debemos aprender...
Pero en ésta sociedad llena de máscaras y mandatos, aprendimos que el Dolor es algo "malo", no una emoción más o una circunstancia que forma parte de la vida...
Todos tenemos también un aprendizaje que realizar, una lección a aprender. Ya lo decía Edward Bach, "La vida es un día de escuela". Un sólo día de escuela y venimos a aprender algo que ya hemos decidido con anterioridad, solo que como olvidamos nuestra esencia divina, intentaremos recordarlo en esta vida, en,  "éste día de escuela".

¿Qué es la sombra?
Es ese aspecto de nosotros con el cual no nos identificamos, esa parte que negamos y rechazamos y cuanto más lo hacemos, menos podemos integrarla. Muchas veces sin darnos cuenta nuestra personalidad, nuestras corazas entran en conflicto con esta sombra que no aceptamos, porque las máscaras que hemos construido nos alejan de ella. Estas máscaras no las hemos confeccionado en vano, sino con el objetivo de alejarnos del dolor experimentado en el pasado.
Pero para sanar necesitamos dialogar con esta sombra, hacerla nuestra aliada, reconocer aquello que negamos de nosotros mismos para así poder convertirnos en personas armónicas que coexisten con su sombra y no que la rechazan. Aceptar lo inaceptable es el camino. Rechazar la sombra es lo que causa la enfermedad, porque aquello que no aceptamos, no vemos, no integramos, vuelve en forma de síntoma.
Ya lo decía S. Freud, "el Síntoma es el retorno de lo reprimido".
Debemos desentrañar los comportamientos del inconsciente humano, para descubrir los impulsos más ocultos que hoy nos hacen ser como somos.
¿Porque rechazamos esa parte llamada Sombra?
Porque va en contra de los modelos aprendidos, culturales, sociales y familiares, porque la vemos como algo extraño a nosotros, lejana,  y no algo que tiene su razón de ser, entonces nos disociamos negando esa polaridad, que convive con nosotros siempre, pulsando por salir a la luz y luchando con nuestra personalidad.
Bach decía que  la enfermedad será erradicada cuando se resuelva ese conflicto entre el alma y la personalidad. Y entrar en contacto con la sombra es el primer paso a la sanación, para ésto deberemos derribar nuestras corazas y apartar nuestras máscaras. Lo importante es incorporar esos afectos que vuelven como síntomas.
Las Esencias Florales procuran integrar esta sombra que se enfrenta a las máscaras y corazas construidas. 

Veamos qué Esencias florales de Bach pueden acercarnos a la Sombra:

Cherry Plum: Es una esencia que hará caer la máscara de quien es demasiado controlador, ordenado,  estructurado, ya que alguien así solo está tratando de ocultar sus desbordes internos, su falta de orden a nivel inconsciente, intentando controlar todo en su mundo externo con la rigidez y la contención emocional. Hay una incoherencia entre el sentir y el hacer en éstas personas y para no sentir reprimimos. Una personalidad así tiene miedo a perder el control de uno mismo.
Esta flor se utiliza para los que tienen miedo a sufrir una excesiva tensión mental, a perder el control y la razón.
Es una esencia muy eficaz para tomar contacto con la sombra ya que trabaja sobre el mecanismo de desconexión entre máscara y sombra.

Agrimony: Trabaja la máscara y nos ayuda a aceptar lo inaceptable, a reconocernos.
Esta flor aporta honestidad en lo emocional, para poder elaborar y reconocer el dolor.
Estas personas sufren en silencio, poniéndose una máscara de alegría y se agobian fácilmente por los problemas haciendo todo lo posible para demostrar que todo está bien y  sea o parezca perfecto.
Sufren una tortura mental bajo esa falsa máscara de alegría y risas.
La persona con éstas características, siente presión en el pecho, se muerde las uñas, tiene problemas alimenticios, asma, y suele caer en adicciones como el alcohol, la comida y las drogas por no poder enfrentarse a la realidad. También se refugia en sus actividades para evitar cualquier contacto con sus emociones.
Es el gran ansiolítico del Sistema floral de Bach. Al tomar Agrimony se desvanece la máscara y salen a la luz los verdaderos sentimientos reprimidos: Odio, resentimiento, carencias afectivas, etc. Muy útil para destapar antiguos traumas.
Despierta desde tus sombras

La sombra es lo que ignoramos y rechazamos de nosotros mismos, 
aceptando el rostro de lo desconocido es como sanaremos... No negándolo... La sombra no es un síntoma, sino aquella parte de nosotros mismos  que rechazamos y que debemos integrar... abrazarla... de otro modo nos seguirá persiguiendo... ya que en nuestra sombra mora exactamente lo opuesto a la personalidad con la que pretendemos identificarnos.

Autora: Valeria Salas
Agradezco compartir esta información siempre respetando el trabajo de autor.



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