Partiendo que de las Emociones son un puente entre lo psíquico y lo físico, es cómo podemos acercarnos a entender el por qué de lo que se denomina Ataque de Pánico, Trastorno de Ansiedad o todas las denominaciones actuales para determinar un desequilibrio entre nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra alma. Cuando las emociones nos son sentidas, ya sea porque no tenemos registro, porque nos nos conocemos o porque nuestro sistema de creencias no nos permite conectarnos con lo emocional, es que surgen estos malestares psíquicos o mentales, que se trasladan a lo físico en forma de diferentes sensaciones, por ejemplo no poder respirar bien, adormecimiento de brazos, palpitaciones, mareos, sensación de parálisis, miedo a la muerte, etc.
La Terapia Vibracional se posiciona como una forma complementaria para trabajar sobre el origen de las enfermedades físicas y mentales, promoviendo un método de tratamiento capaz de armonizarnos, modificar información mal codificada, sacarnos del error, impulsándonos a estados de conciencia más elevados, ayudándonos a SENTIRNOS.
Sabemos que tenemos un cuerpo, que es energía y que los pensamientos y emociones son también energía, que influyen de manera determinante sobre nuestra totalidad y que pueden devenir en síntomas físicos, incluso terminar en estigmatizantes diagnósticos de efermedad por parte de la comunidad médica tradicional.
Las flores poseen una sutil energía que actuará a nivel de nuestro espectro emocional, mientras que las gemas que poseen un energía profunda muy conectada con la fuerza del centro de la tierra que actuarán en nuestro espectro físico, regenerando y aportando la luz que necesitamos para vivir un aquí y ahora en plenitud de conciencia y no afectados por las ilusiones de nuestra falsa personalidad (ego).
A los terapeutas holísticos, la sintomatología física nos da las señales de las emociones que habrá que trabajar en la persona para poder restablecer su equilibrio interno en función de su entorno. Pero siempre nos pararemos a observar que emociones están ocultas detrás de cada síntoma.
Las Esencias Vibracionales trabajan armonizando nuestras emociones y nuestra energía física, esto quiere decir que pueden desaparecer algunos síntomas o malestares, aunque estos serán abordados de manera indirecta al trabajar el aspecto emocional y energético.
Las Esencias florales actúan sobre el campo emocional desde "dentro hacia fuera" movilizando nuestras emociones y modificando poco a poco a través del aumento de conciencia nuestras creencias que interceden en nuestro verdadero propósito de vida (misión) o destino, por lo tanto, son útiles en los diferentes estados de ánimo asociados a todo tipo de desequilibrios. Esto no quiere decir necesariamente que la toma de Esencias Vibracionales nos hagan volver al equilibrio natural de nuestra alma inmendiatamente, siempre habrá períodos turbulentos, ya que las máscaras comenzarán a caerse y aquellos aspectos rechazados se evidenciarán a nuestra conciencia, se arrojará luz sobre aspectos reprimidos que necesitamos conocer e integrar para poder comprender nuestra historia, realizar un aprendizaje y vivir plenamente en nuestra misión o propósito, mientras tanto seremos individuos incompletos, siempre en busca de aquello que nos llene, no logrando encontrar en ninguna de nuestras búsquedas, a decir: apego, relaciones, adicciones, nuestra plenitud y libertad.
No perderemos de vista lo postulado por la filosofía de Edward Bach, en que debe haber un acercamiento de nuestra personalidad a nuestra alma o propósitos dictados por la misma. Es por esto que abordaremos el tratamiento aceptando que debe realizarse una Integración de esas “partes” que nos constituyen y a veces se contraponen, a decir, alma y personalidad. Así es como trabajaremos conjuntamente en cada sesión, paciente y terapeuta, ya que no se trata de quedarnos esperando a ver que nos hacen las flores o gemas, si nos calman o anulan los síntomas, sino que se trata de efectuar un proceso de auto-descubrimiento y sanación. Nosotros somos los protagonistas de nuestra evolución, nuestro despertar y nuestra toma de conciencia y las Esencias Vibracionales son fieles aliadas en este camino de auto-conocimieto y crecimiento interior.
Este es un camino y un proceso terapéutico, donde el consultante es una parte activa de su propia experiencia de sanación.
El terapeuta brinda herramientas, métodos y acompañamiento acorde a lo que la persona quiere sanar o mejorar en su vida.
Las Esencias florales y las Esencias de gemas, nos ayudan en los distintos procesos de la vida, produciendo conciencia en los hechos que nos demoran en nuestro crecimiento; así aprendemos de nosotros mismos, y avanzamos despreocupados, mirando siempre hacia nuestro interior, reconociendo nuestra propia misión y tomando las riendas de nuestra propia vida.
Gracias infinitas por leerme.
Siempre con alegría, amor y respeto escribo mis artículos para aportar una chispa de consciencia a aquellos que por sincronicidad me leen.
Valeria Salas - Terapeuta
